¿Cuál es el gran error que cometemos los dueños?
Pensar que dejarles un cuenco con agua extra o ponerles un ventilador es suficiente. Algunos incluso intentan poner cubitos de hielo en el agua, pero los gatos son exquisitos: a menudo rechazan el agua si está demasiado fría, si los cubitos flotan y chocan con sus bigotes, o simplemente por pura letargia.
Si notas que tu gato hace esto, ya está sufriendo estrés térmico:
- Duerme mucho más de lo normal y se niega a jugar.
- Busca desesperadamente los azulejos del baño o el suelo de la cocina.
- Tiene las encías más rojas de lo normal.
- Atención: Si tu gato llega a jadear por la boca (como un perro), es una señal de alerta roja de un inminente golpe de calor.